Proyecto Joven
Este programa, de marcado carácter educativo, se asienta sobre tres grandes principios
básicos:
1. Normalización del adolescente en su medio.
2. Implicación de las familias y redes sociales.
3. Primacía de la intervención educativa sobre la terapéutica.
Con ello se pretende conseguir:
1. Que el chico/a adquiera un posicionamiento adecuado, eficaz y sano respecto del mundo de
las drogas, abordando su mundo relacional, el uso que da a su tiempo libre y la aceptación de
límites.
2. Fomentar la toma de conciencia por parte del chico/a de la relación entre estilo de vida
consumo-
problemas personales-drogas.
3. Conseguir un posicionamiento sereno y educativo de los padres ante la situación de consumo
del hijo/a, asumiendo ellos mismos una dinámica relacional diferente retomando su rol en la
familia.
Los objetivos específicos son:
4. Mejorar la comunicación entre familia y adolescente.
5. Potenciar y mejorar la autoestima del chico/a.
6. Enseñarles a usar positivamente su tiempo libre.
7. Educarles para un desarrollo sano de sus relaciones afectivo-sexuales.
8. Que adquieran patrones de conducta responsable y honesta, acorde con el momento evolutivo
que viven.
El perfil de la población a la que va destinado se resumen en:
1. Personas entre 16 a 21 años.
2. Consumos de drogas muy variado, desde
esporádico-ocasional-habitual-circunstancial-diario.
3. Abuso más o menos continuado de la sustancia. Básicamente toman alcohol,
cannabis, cocaina, pastillas.
4. Estilo de vida desestructurado o tendente a ello
Centro de Internamiento Terapeutico para Menores Infractores
Este dispositivo, que forma parte de los servicios destinados a la población adolescente-joven,
se constituye como una Comunidad Terapéutica en la que se desarrolla un modelo de acompañamiento
social para la reeducación y rehabilitación de menores y jóvenes drogodependientes objeto de
medidas judiciales.
El objetivo general del programa es: “Proporcionar un espacio residencial y de convivencia a
menores drogodependientes, en tratamiento, con medidas judiciales de internamiento, en aplicación
de la Ley Orgánica reguladora de la Responsabilidad Penal de los Menores, en el cual se apoye y
refuerce el proceso de deshabituación–rehabilitación de los mismos”.
En este centro se realizan intervenciones de carácter socioeducativo, de forma que se facilita
la progresiva integración de los menores drogodependientes en contextos normalizados una vez
cumplida la mencionada medida.
Dicho programa educativo basado, entre otros, en el Modelo de Acompañamiento Social pretende
abordar los siguientes retos:
1. Permitir la integración de un proceso terapéutico especializado con un proyecto formativo
integral según los postulados de la LORPEME.
2. Proporcionar espacios para la ejecución de medidas judiciales en régimen de internado.
3. Facilitar el principio de individualización y de flexibilidad en la ejecución de medidas, en
función de criterios objetivables y verificables, atendiendo a un itinerario integral evaluado
constantemente, coherente con una progresiva inserción social y laboral.
4. Situarse en un contexto de complementariedad con otros dispositivos asistenciales queapuesten
por una intervención individualizada.